- Prepara el jugo concentrado: mezcla el polvo de limón Mex-Al con 30 ml de agua fría. Disuelve bien y deja reposar unos minutos.
- Licúa el jugo concentrado, la leche condensada y la leche evaporada hasta que quede cremoso y ligeramente espeso.
- En un refractario o molde, alterna capas de galletas María y crema de limón, empezando con galleta.
- Termina con crema y lleva al refrigerador por al menos 4 horas (ideal toda la noche).
- Decora con ralladura de limón o rodajitas deshidratadas y las galletas desmoronadas antes de servir.
Consejo Mex-Al:
Esta versión con polvo de limón tiene un sabor intenso y estable. Es ideal para una producción rápida o para servir porciones individuales en vasitos. Perfecta para mayoristas, servicios de catering o tiendas que buscan una consistencia constante sin complicaciones con limón fresco.
Aunque lo ideal es preparar la Carlota unas horas antes de servirla para que tome cuerpo, es importante saber que la mezcla se espesa con el tiempo debido al efecto ácido del limón sobre la leche.
Para una textura más suave y cremosa, se recomienda consumirla en un plazo de 24 horas. Si se deja reposar más tiempo, adquiere una consistencia más firme, igualmente sabrosa, pero más densa.
Prepara el jugo concentrado: mezcla el polvo de limón Mex-Al con 30 ml de agua fría. Disuelve bien y deja reposar unos minutos.
- Licúa el jugo concentrado, la leche condensada y la leche evaporada hasta que quede cremoso y ligeramente espeso.
- En un refractario o molde, alterna capas de galletas María y crema de limón, empezando con galleta.
- Termina con crema y lleva al refrigerador por al menos 4 horas (ideal toda la noche).
- Decora con ralladura de limón o rodajitas deshidratadas y las galletas desmoronadas antes de servir.
Consejo Mex-Al:
Esta versión con polvo de limón tiene un sabor intenso y estable. Es ideal para una producción rápida o para servir porciones individuales en vasitos. Perfecta para mayoristas, servicios de catering o tiendas que buscan una consistencia constante sin complicaciones con limón fresco.
Aunque lo ideal es preparar la Carlota unas horas antes de servirla para que tome cuerpo, es importante saber que la mezcla se espesa con el tiempo debido al efecto ácido del limón sobre la leche.
Para una textura más suave y cremosa, se recomienda consumirla en un plazo de 24 horas. Si se deja reposar más tiempo, adquiere una consistencia más firme, igualmente sabrosa, pero más densa.